Código QR

Descripción generada automáticamente

RINCÓN DE LA HISTORIA

Colocación de una sonda de gastrostomía por vía endoscópica

Percutaneous endoscopic gastrostomy

 

Carmina Vanden-Bergue1, Ángeles Franco-López2

 

1 Unidad de Hospitalización a Domicilio, Hospital General Universitario de Alicante, Alicante. España.

Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL-FISABIO), Alicante. España.

 https://orcid.org/0000-0002-6871-5737

2 Jefa de los Servicios de Radiología de los hospitales de Vinalopó y Torrevieja. AcProfesora de Universidad por ANECA, Alicante, España

 https://orcid.org/0000-0001-5267-9957

 

* Autor para correspondencia.

Correo electrónico: angelesfrnc@yahoo.com (Ángeles Franco-López).

 

Recibido el 23 de noviembre de 2020; aceptado el 16 de marzo de 2021.

línea horizontal

 

Cómo citar este artículo:

Vanden-Bergue C, Franco-Lopez A. Colocacion de una sonda de gastrostomía por via endoscópica. JONNPR. 2022;7(1)98-105. DOI: 10.19230/jonnpr.4133

How to cite this paper:

Vanden-Bergue C, Franco-Lopez A. Percutaneous endoscopic gastrostomy. JONNPR. 2022;7(1)98-105. DOI: 10.19230/jonnpr.4133

 

 

 

 

Creative Commons License
                               This work is licensed under a Creative Commons

Attribution-NonCommercial-ShareAlike 4.0 International License

La revista no cobra tasas por el envío de trabajos,

ni tampoco cuotas por la publicación de sus artículos.

 

 

En 1985 se colocó la primera sonda de gastrostomía por vía endoscópica en España(1), lo que hoy se conoce como GEP o su equivalente inglés PEG, acrónimo de percutaneous endoscopic gastrostomy. El gesto se comunicó a la XXIX Reunión Nacional Extraordinaria de la Sociedad Española de Patología Digestiva que se celebró en Santander y posteriormente se publicó en la Revista Española de Aparato Digestivo(1)

Esta técnica se realizó solo tres años después de que Ponski y Gauderer(2) publicaran la primera PEG en Estados Unidos.

Hasta el advenimiento de las PEG la nutrición artificial por la vía digestiva se realizaba mediante sonda oral o por gastrostomía quirúrgica, técnica que si bien no es compleja, debido a la situación precaria de desnutrición o edad avanzada, habitual en estos pacientes, constituía una fuente de complicaciones no desdeñables. El acto quirúrgico precisaba internamiento hospitalario, anestesia general o local y un equipo quirúrgico que realizaba una pequeña laparotomía. Se precisaban cuidados postoperatorios.

La sonda utilizada por Culebras et al era de fabricación artesanal. Para ello utilizó una sonda de Pezzer, con un punzón y un hilo tractor acoplado a su parte proximal que se introducía en primer lugar en el estómago. Por transiluminacion se determinaba un punto en la pared abdominal en el que desde el estómago se hacía pasar la sonda. Luego se adaptaba la sonda a la pared mediante otra goma que se ponía en posición transversal fijando la pared anterior gástrica a la pared abdominal. Transcurridas 24 horas ya estaba en condiciones de recibir alimentos líquidos que iban directos al estómago.

En el artículo de 1985 está ampliamente descrita la técnica, con dibujos demostrativos.

La comunicación fue contestada tras su presentación en la Reunión de Patología Digestiva por Antonio Casanova Cánovas y por José de Castro Lorenzo. Opinaban, léase la discusión al final del artículo, que la excepcionalidad de la técnica lo era por las "indicaciones excepcionales" que tenía. No veían con claridad las ventajas de la punción percutánea frente a la mini laparotomía. Hacían notar, eso sí, la indudable ventaja que representaba poder mantener por tiempo indeterminado una alimentación enteral sin los inconvenientes y el coste de una nutrición parenteral.

En una revisión realizada por nosotros en 2010 en un hospital comarcal(3), que en su día fue la serie más amplia, se pusieron 299 PEG en un periodo de diez años. La principal indicación de la gastrostomía endoscópica percutánea (PEG), era debida a la imposibilidad de la deglución en pacientes cuya función gastrointestinal estaba conservada. Diversas patologías cursan con esta alteración, destacando las enfermedades neurológicas degenerativas, así como los tumores de cabeza y cuello. Existe un incremento progresivo en el uso de la PEG con un tiempo medio de tratamiento mayor a un año, finalizándose en la mayoría de los pacientes con el fallecimiento. La calidad de vida experimenta una mejoría después de la PEG tanto en los pacientes como en los cuidadores.

La evolución de la medicina en los últimos treinta y cinco años ha quitado la razón a los dos comentaristas del artículo de Culebras et al. En la actualidad las PEG se fabrican industrialmente. El número de PEG que se colocan a día de hoy en el mundo se cuentan por cientos de miles, suponiendo un gran avance en el armamentarium de la nutrición artificial.


 

                                                                                                              

 


 


 


 


Referencias

1.      Culebras JM, Martínez J, Chasco C, De la Hoz M, Hurtado G, Alonso A. Colocación de una sonda de gastrostomía por vía endoscópica. Rev Esp Enferm Apar Dig 1985; 68: 511-515.

2.      Ponsky JL, Gauderer MWL. PEG: A non operative technique for feeding gastrostomy: Gastrointestinal endoscopy. 1981; 27: 9-11.

3.      Wanden-Berghe C., Muñoz J., Cantó C., Domenech M.ª D., Reyes M.ª D., Pérez Moya C. et al. Percutaneous Endoscopic Gastrostomy (PEG): Ten years of experience. Nutr. Hosp. [Internet]. 2010 Dic [citado 2020 Nov 22] ; 25( 6 ): 949-953. Disponible en: http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0212-16112010000600009&lng=es.